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Tus primeros 90 días en un trabajo nuevo: un plan de una página

Por Javi Platón · 1 de noviembre de 2026 · 3 min de lectura
Crecer donde estás · Capítulo 11 · Los primeros 180 días
Dibujo a lápiz: un camino ascendente con tres tramos de 30 días hacia un círculo doble

Conseguir el trabajo es la mitad del camino. La otra mitad empieza el primer lunes, cuando nadie te ha explicado nada y todos esperan que sepas lo que haces.

He cambiado de trabajo cuatro veces desde 2019, y hoy veo estas entradas también desde el otro lado, como headhunter. La prisa por demostrar valer es lo primero que conviene soltar.

En septiembre cerré el Track 3 de Carrera profesional y empleabilidad con IA en Visual Business School. En la última jornada, cada alumno salió con un mapa de stakeholders con nombres y acciones concretas, y con un proyecto sin dueño que podía convertir en suyo. Las dos piezas valen igual para el primer día de un trabajo nuevo, y de ahí sale este plan.

La idea

Los primeros 90 días no sirven para impresionar. Sirven para entender el sistema en el que has entrado y ganar un poco de confianza cada semana.

Un plan de una página, con tres fases de unos 30 días, te quita el ruido de encima.

Fase 1, días 1 a 30: escuchar

  • Habla con cada persona de tu equipo y con las que dependen de tu trabajo. Dos preguntas bastan: qué funciona y qué te gustaría que cambiara.
  • Pide que te cuenten cómo se mide el éxito de tu puesto. Si nadie lo sabe, ya tienes la primera conversación importante.
  • Dibuja tu mapa de stakeholders, con nombres y una acción concreta para cada uno. Apunta también lo que no entiendes: es el mejor momento para preguntar.

Fase 2, días 31 a 60: entregar algo pequeño

Busca un proyecto sin dueño que puedas terminar tú, con poco riesgo y que alguien note. Un documento que faltaba, un proceso que ahorra media hora, un informe que ya no se hace a mano.

Una victoria pequeña y terminada genera más confianza que una gran idea a medias.

Fase 3, días 61 a 90: proponer

Con lo que has escuchado y lo que has entregado, ya puedes hacer una propuesta con datos de tu propio equipo. Hazla corta, con un problema, una hipótesis y un primer paso que pueda probarse en dos semanas. Y acuerda con tu jefe o jefa metas a 3, 6 y 12 meses.

Cómo saber si va bien

  • Métrica: conversaciones mantenidas en el primer mes y entregas cerradas en el segundo.
  • Señal: tu jefe o jefa te dice, sin que se lo pidas, qué espera de ti en los próximos meses.
  • Termómetro: al día 90, puedes explicar en una frase qué valor aportas aquí.

Si llegas al día 45 y no has entregado nada, no pasa nada. Es un dato: ajusta el tamaño de la entrega y vuelve a empezar el lunes.

Hecho cuando

Tienes la página escrita con las tres fases y has agendado las cinco primeras conversaciones de la semana que viene.

Y una pregunta para el domingo por la noche: ¿qué te gustaría saber dentro de tres meses que hoy todavía no sabes?


Este artículo sale del capítulo 11 de Recalculando ruta, el libro en el que Enrique Taub y Javi Platón cuentan cómo gestionar la carrera profesional con método. La edición 0 sale el 19 de diciembre y tiene 300 ejemplares. Si te ha servido, puedes reservar el tuyo en la precompra.