En un proceso de selección te entrevistan cuatro personas, y cada una busca algo distinto. Recursos humanos mira si encajas. Tu futuro jefe o jefa, si le resuelves un problema. La entrevista técnica, si sabes hacerlo. El equipo, si quiere trabajar contigo. Quien pasa las cuatro suele llevar el mismo material cortado de cuatro maneras.
Estas 25 cosas salen de lo que vemos desde el otro lado de la mesa, con más de 900 entrevistas hechas como headhunter y 235 como candidato, y de las simulaciones que hacemos con alumnos. Van en el orden en que las vas a necesitar: antes, tu historia, durante y después. Ninguna pide material nuevo. Piden cortar mejor el que ya tienes.

Antes de la entrevista: 20 minutos
Veinte minutos antes de cada entrevista, siempre los mismos cinco pasos. El sexto lo pone Enrique.
1. Identifica la fase
¿Quién te entrevista y qué quiere saber? Un recruiter quiere ver que encajas en perfil, salario y disponibilidad, y que no hay banderas rojas. Tu futuro jefe quiere saber si le vas a quitar un problema de encima. Un especialista del equipo quiere ver cómo piensas. Tus futuros compañeros quieren saber cómo trabajas con otros y cómo reaccionas cuando las cosas salen mal.

2. Investiga la empresa
Producto, retos actuales, noticias del último año y opiniones de empleados en Glassdoor. Diez minutos bastan para no entrar a ciegas y para que tus preguntas suenen a alguien que ha hecho los deberes.
3. Elige dos o tres historias para esa fase
De todos tus casos, los dos o tres que responden a la pregunta de fondo de quien te va a escuchar. Para recursos humanos, trayectoria y motivo. Para el hiring manager, impacto con cifra. Para la técnica, método y criterio. Para cultura, comportamiento y aprendizaje.
4. Prepara dos preguntas para hacer tú
Dos, escritas, antes de entrar. Más abajo, en el punto 22, tienes una buena por fase.
5. Relee la oferta y el CV que enviaste a esa candidatura
Si adaptaste el CV, repasa qué versión tienen delante. Nada descoloca más que no recordar qué logro pusiste primero.
6. Respira diez minutos sin pantalla
Esta la cuenta Enrique: "Puedes tener las respuestas perfectas y llegar con el cuerpo encogido. Se nota. Antes de una entrevista, yo pido diez minutos para respirar. Sin móvil y sin repasar nada. Primero la calma, después la táctica."
Tu historia
Es el material que llevas a las cuatro fases. Se prepara una vez y se corta según quién te escucha.
7. Prepara tu "háblame de ti" en 90 segundos
Presente, pasado y futuro. Qué haces hoy y qué problema resuelves; dos logros con número que lo demuestran; por qué este rol y por qué ahora. No es tu biografía. Es el tráiler de la entrevista.

Termina con un gancho que abra una pregunta: "… y eso es justo lo que he visto que buscáis en el equipo".
8. Ten dos versiones: una para RRHH y otra para el hiring manager
La versión para recursos humanos cuenta trayectoria, motivo de cambio y por qué este rol. La versión para tu futuro jefe cuenta qué problemas resuelves y un resultado con cifra. Cronométrate; si pasas de dos minutos, recorta. Están listas cuando empiezan distinto y ninguna repite tu CV línea a línea.
9. Pon un número en cada logro
"Reduje un 30 % el tiempo de respuesta al cliente en seis meses" se recuerda. "Mejoré la atención al cliente" se olvida al terminar la frase. Junto al número, una frase sobre cómo lo mediste, porque te lo van a preguntar.
10. Cuenta cada caso en STAR
Situación, el contexto en una frase. Tarea, qué te tocaba a ti. Acción, lo que hiciste tú, en primera persona. Resultado, la cifra y lo que aprendiste. Es el mismo esqueleto en las cuatro fases.
11. Reparte el tiempo 10 · 10 · 50 · 30
Situación 10 %, tarea 10 %, acción 50 % y resultado 30 %. Entre 60 y 90 segundos hablados. Si pasas de dos minutos, te sobra situación.

Lo que cambia por fase es cuánto pesa cada letra: recursos humanos quiere la S, el hiring manager la R, la técnica la A y cultura la A con lo aprendido.
12. Corta el mismo logro de cuatro maneras
Tu logro más fuerte, contado cuatro veces de 30 segundos. Para recursos humanos, por qué ese reto te trajo hasta este rol. Para el hiring manager, el resultado y lo que supuso para el negocio. Para la técnica, cómo lo diagnosticaste y qué decidiste. Para cultura, a quién tuviste que convencer y qué salió mal por el camino.

No reescribas seis veces. Ten un caso fuerte y cambia qué parte alargas.
13. Habla en primera persona cuando decidiste tú
El equipo se nombra, y las decisiones que tomaste tú van en singular. Si toda la respuesta va en "nosotros", nadie sabe qué hiciste, y esa es la pregunta que tiene en la cabeza quien te escucha.
14. Lleva un error y qué cambiaste después
Y un desacuerdo que resolviste. En la fase de cultura te lo van a pedir, y nadie se cree a un candidato que nunca se ha equivocado. Cuenta el error entero: qué pasó, qué hiciste y qué haces distinto desde entonces.
15. Lleva una hipótesis del reto principal del puesto
Con la oferta y lo que has investigado, una frase: "entiendo que el reto es X, y que por eso buscáis a alguien que haya hecho Y". Si te equivocas, te corrigen y aprendes algo sobre el puesto. Si aciertas, has empezado a trabajar antes de entrar.
16. Encuentra tu hilo en una frase
Qué resuelves, para quién y qué cambia gracias a ti. Después repasa tus seis respuestas más frecuentes, algo de ti, un logro, un fracaso, prioridades, un conflicto y por qué ahora, y ajusta las que no confirmen esa frase. Quien te entrevista sale con una idea de ti en la cabeza. Si no se la das tú, la elige él.
Durante la entrevista
Una entrevista es una conversación entre dos personas que se están evaluando a la vez. Lo que sigue hace que lo parezca.
17. Entra con energía
Se decide antes de la primera pregunta. Se nota en la voz, en el ritmo y en la curiosidad por la empresa y por el reto. En remoto cuenta el doble: cámara a la altura de los ojos, buena luz y buen sonido.
18. Responde en uno o dos minutos y deja espacio
Contesta, para y calla. Dos segundos de silencio después de una buena respuesta dicen más que otra frase. Menos de un minuto se queda corto; más de dos se convierte en monólogo.
19. Conecta con lo que te acaban de decir
"Eso que comentas del equipo me recuerda a…". Es lo que hace que suene a conversación y lo que te permite colocar la historia que preparaste donde encaja, sin forzarla.
20. Pregunta antes de resolver, y pregunta si no entiendes
En la técnica o en el caso práctico, dos o tres preguntas antes de proponer nada: qué se sabe, qué se supone, qué es prioritario. Y si una pregunta no la entiendes, pídela otra vez. Es más profesional que improvisar.
21. Piensa en voz alta
Quien evalúa el caso quiere ver cómo piensas, y solo puede verlo si lo oye. Di qué descartas y por qué, y qué harías con más datos. Un silencio largo mientras piensas les deja sin nada que evaluar.
22. Deja ganchos y haz una pregunta buena por fase
No lo cuentes todo. "Esto da para hablar un rato largo, si queréis lo vemos en la siguiente" abre la puerta a la segunda conversación. Y una pregunta buena al final vale más que una respuesta perfecta a mitad:
- A recursos humanos: ¿cómo es el proceso y cuáles son los siguientes pasos?
- Al hiring manager: ¿qué tendría que pasar en seis meses para que digas que fue un acierto?
- En la técnica: ¿cuál es el mayor reto técnico o de producto ahora mismo?
- En cultura: ¿qué hace que alguien funcione bien en este equipo?
Después de la entrevista
Lo que pasa después es lo que convierte cada entrevista en un dato.
23. Pide feedback siempre
Aunque no te lo den. Cuando llega, es la señal más barata que vas a tener de qué historia falla. Apunta lo que te respondan en el mismo sitio donde guardas tus casos.
24. Apunta en qué fase está cada proceso
Tasa de paso por fase: es la métrica. Si caes tres veces en la misma fase, vuelve al corte de esa fase y entrena solo ese. Si no llevas la cuenta, la calculadora del funnel te dice en dos minutos dónde se cae tu búsqueda, desde la dirección hasta la negociación.
25. Cuando llegue la oferta, agradece con energía y pide todo por escrito
Y un plazo de dos a cinco días para contestar. No bajes tu expectativa por miedo a perder el proceso y no aceptes la primera cifra que te pongan delante. Si lo que pides está pensado y apoyado en tus logros, pedirlo con calma suma.
Los diez errores que deshacen todo esto están en 10 cosas que no hacer en una entrevista de trabajo. El método completo, con los seis bloques de preguntas y la simulación por voz, en Cómo preparar una entrevista de trabajo, paso a paso.
El ejercicio: un logro, cuatro versiones
Ocho minutos, con tu logro más fuerte delante.
- Elige el logro con la cifra más clara que tengas.
- Pide a tu asistente de IA que lo cuente en cuatro versiones, una por fase, de 30 segundos cada una.
- Que no invente nada. Si falta un dato, que te lo pregunte.
- Léelas en voz alta. Lo que no dirías tú, cámbialo.
Hecho cuando tienes cuatro versiones distintas del mismo logro y todas son verdad.
Tu copiloto IA
Este es mi logro: [pega el logro con su cifra]. Este es el contexto: [empresa, equipo, tu papel y el plazo]. Cuéntalo en cuatro versiones de 30 segundos hablados, una por fase de un proceso de selección. Para recursos humanos, por qué ese reto me trajo hasta este rol. Para el hiring manager, el resultado y lo que supuso para el negocio. Para la entrevista técnica, cómo lo diagnostiqué y qué decidí. Para cultura y equipo, a quién tuve que convencer y qué salió mal por el camino. No inventes nada: si te falta un dato o un número, pregúntamelo antes de escribir. Escribe como hablo yo, sin adjetivos que no usaría.
Qué mirar, y en qué orden
- La métrica: la tasa de paso por fase en procesos reales. Es la que decide.
- La señal: el feedback recibido. Si tus dos fallos principales siguen apareciendo, no estás iterando.
- El termómetro: el número de entrevistas. Te dice que el CV funciona. De la entrevista no dice nada todavía.
Para cerrar, una pregunta
Enrique: De las 25, elige una sola para tu próxima entrevista. La que más te cueste. ¿Qué te impide hacerla hoy, sin esperar a la entrevista? Empieza por algo pequeño y físico: diez minutos de respiración, o una respuesta dicha en voz alta en la cocina.
Este artículo sale del capítulo 9 de Recalculando ruta, el libro en el que Enrique Taub y Javi Platón cuentan cómo gestionar la carrera profesional con método. La edición 0 sale el 19 de diciembre y tiene 300 ejemplares. Si te ha servido, puedes reservar el tuyo en la precompra.
