Hubo una época en la que mandé más de 200 candidaturas por LinkedIn Jobs. Me llamaron de tres. Durante semanas pensé que el problema era yo. Cuando por fin miré los números como miro un producto, vi otra cosa: el problema estaba en el canal y en el CV, y los dos se podían arreglar.
Buscar trabajo es solo un momento dentro de una carrera, pero es el momento en el que más se sufre y peor se mide. Desde 2019 he enviado más de 1.120 candidaturas, he hecho 235 entrevistas y he cambiado de trabajo cuatro veces. Hoy, como headhunter de producto, veo el proceso desde el otro lado. Este artículo resume el método que usamos en Recalculando ruta para buscar trabajo como un sistema que se mide, sin mandar candidaturas a ciegas.

Primero, decide qué buscas
En las unas 60 conversaciones de mentoría que hemos analizado para el libro, la petición más repetida es "revísame el CV". Lo que suele haber debajo es otra cosa: no saber qué rol buscar. Mucha gente pide arreglar el CV cuando todavía no ha elegido rol.
Por eso el orden importa:
- Decide dónde quieres vivir. La decisión de carrera parte de ahí. El rol viene después.
- Elige un rol concreto antes de optimizar nada.
- Haz un CV por rol. Un CV para todo convence menos que uno pensado para un rol.
Si dudas entre dos roles, no los mezcles en el mismo CV ni en el mismo titular de LinkedIn. Prueba uno durante cuatro semanas, mide y decide.
Calcula cuánto te cuesta la búsqueda
La búsqueda casi siempre dura más de lo que la gente espera. Estas son las estimaciones que Javi ha dado en las mentorías de este año para perfiles de producto. Son orientativas y crecen con el nivel y el salario:
| Perfil | Duración estimada |
|---|---|
| Cambio de trabajo en el mercado actual | 4 meses o más |
| Media en producto | De 6 a 9 meses |
| Senior o lead de producto | De 6 a 15 meses |
| Head of Product con 90.000–95.000 € | De 8 a 12 meses |
Saberlo antes cambia cómo lo vives. Un mes sin respuestas dentro de una búsqueda de nueve es normal. Un mes sin respuestas cuando esperabas encontrar trabajo en dos parece un fracaso.
Enrique: Cuando alguien viene con miedo a quedarse sin dinero, le hago cuatro preguntas. ¿Cuánto necesitas? ¿Cuánto tienes? ¿Cuánto sería suficiente? ¿Para cuándo? Cuando lo pones en números, la angustia baja.
Javi: Haz un Excel con los meses que podrías estar sin trabajo. Te dará paz. Y añade una cifra más: el salario mínimo que aceptarías. Decídelo ahora, con calma, antes de sentarte a negociar.
Tu búsqueda es un funnel
En producto no lanzamos algo y esperamos. Medimos cada paso, buscamos dónde se cae la gente y tocamos esa fase. Una búsqueda de trabajo funciona igual. En el libro lo llamamos "Preparen, Apunten, Fuego":
- Preparen: tus productos. El CV, LinkedIn y tu historia.
- Apunten: a quién vas. Las empresas objetivo y las personas dentro de ellas.
- Fuego: el ritmo. Candidaturas, mensajes y cafés cada semana.
Y dos cifras para saber si funciona:
- Más del 10% de tus candidaturas deberían acabar en entrevista. Si vienes de otro oficio, el listón razonable baja al 5%.
- Más del 50% de tus entrevistas deberían pasar a la siguiente fase.
Con estas dos cifras dejas de adivinar. Si no consigues entrevistas, el problema está en el producto, no en ti. Si consigues entrevistas pero no pasas de la primera, el problema está en cómo te presentas en ellas. Cada caída tiene su arreglo.
Preparen: tus productos
Tu CV y tu perfil de LinkedIn son productos. Se diseñan para un usuario y se iteran con datos. Quien lee tu CV puede ser una IA o una persona joven de recursos humanos con prisa: escribe para esa persona.
Las reglas que más repetimos:
- Un logro con cifra por experiencia. Qué conseguiste y cuánto lo moviste.
- El título del rol al que vas, arriba y bien visible.
- Años, sin meses, en las fechas.
- Fuera las etapas de menos de cinco meses que no aporten a la historia.
- Recomendaciones publicadas en LinkedIn. Lo que dicen otros pesa más que lo que dices tú.
- Sin el "Open to Work" público. Suele traer pocas entrevistas y debilita tu posición al negociar.
- Dos versiones del CV: una pensada para pasar el filtro automático y otra para personas.
Tu perfil de LinkedIn sigue la misma lógica que el CV, con una ventaja: lo puedes ajustar en cinco minutos. Pon en tu LinkedIn la historia que mejor te encaje en cada momento. Si buscas un rol concreto, que el titular, el extracto y las tres primeras experiencias hablen de ese rol. Quien llega a tu perfil desde una candidatura decide en segundos si sigue leyendo.
Y revisa tus productos con los datos del funnel. Si tras cuatro semanas tu tasa de entrevistas está por debajo del 10%, cambia una cosa del CV, la que más te repitan quienes lo lean, y vuelve a medir otras cuatro semanas.
Un límite: el CV se ordena, se resume y se reencuadra, y las fechas y los hechos se dejan tal como fueron.
Tu historia, en tres líneas
El tercer producto no se ve en ningún portal, pero aparece en cada conversación: tu historia. Mucha gente tiene un buen CV y se atasca cuando tiene que contarlo. "No sé contar lo que he hecho" es otro de los dolores que más se repiten en las mentorías.
Escríbela antes de necesitarla. Tres líneas:
- Quién eres, contado desde el rol que buscas.
- Qué problema resuelves y para qué tipo de empresa.
- Una prueba con cifra de que lo has resuelto antes.
Debajo, un documento de casos de éxito. Uno por proyecto importante, siempre con la misma estructura: la empresa, el reto, el impacto con un número y el error que cometiste por el camino. El error hace creíble todo lo demás.
Ese documento te sirve tres veces: para escribir el CV, para preparar entrevistas y para los mensajes a tu red. Lo escribes una vez y lo reutilizas en cada fase del funnel.
Si vienes de otro oficio
Es el segundo dolor más repetido: "¿cómo hago creíble mi experiencia si nunca he tenido el título?". Lo vemos en diseñadores, perfiles de marketing, consultores y project managers que quieren entrar en producto.
La respuesta empieza por dentro. Javi: Si tú no te crees que puedes ser PM, nadie va a confiar. Lo noto en cuanto alguien se presenta pidiendo perdón por su currículum.
Después viene el trabajo práctico. Reescribe tu experiencia desde el negocio y con métricas: qué decisiones tomaste, qué cambió por ellas y cuánto. Muchas de las cosas que has hecho ya son trabajo de producto, aunque no se llamaran así. Y ajusta la expectativa del funnel: con una tasa del 5% de candidaturas a entrevista vas bien. No te compares con quien lleva diez años con el mismo título.
Apunten: tu red, antes que los portales
Si llevas años sin buscar trabajo, es probable que pienses que no tienes red. Casi siempre la tienes, solo que no está ordenada.
Javi: Deja de buscar trabajo y haz que te llamen. Haz una lista de entre 20 y 50 empresas objetivo y, al lado de cada una, apunta a alguien de dentro: un antiguo compañero, alguien de tu comunidad, alguien a quien puedas llegar con una presentación. Los cafés funcionan mejor que los portales. Y los puestos de dirección casi nunca se publican: se cubren por red.
Combina canales. Uno de volumen, como los portales, y dos de relación: referidos, comunidades del sector, headhunters o mentores. El de volumen te da datos rápido. Los de relación te dan las entrevistas que avanzan.
Fuego: cuánto aplicar y cuándo cambiar
La pregunta que más nos hacen es cuántas candidaturas enviar. Nuestra respuesta tiene dos fases.
Las primeras cuatro semanas sirven para validar. Envía entre 20 y 30 candidaturas por semana al rol que has elegido. En esta fase quieres saber si tu CV consigue entrevistas. Al final del mes miras la tasa. Si está por encima del 10%, el producto funciona. Si está por debajo, se cambia el CV antes de seguir.
Después, ritmo de crucero. Menos candidaturas y más conversaciones. Dedica entre 6 y 15 horas a la semana a buscar, y más del 60% de ese tiempo a cafés y networking.
Una búsqueda es una maratón. Seis horas bien medidas a la semana rinden más que cuarenta horas de ansiedad delante de un portal.
La revisión de los viernes
Cada viernes, quince minutos. Abre tu hoja y responde:
- ¿Cuántas candidaturas, mensajes y cafés hice esta semana?
- ¿Cuántas entrevistas conseguí?
- ¿Cuántas pasaron a la siguiente fase?
- ¿En qué fase se cae más gente?
- ¿Qué cambio una sola cosa la semana que viene?
Una sola cosa. Si cambias el CV, el canal y la historia a la vez, no sabrás qué funcionó.
Para leer los números, usa este orden:
- La métrica: entrevistas que pasan de fase. Es lo que te acerca a una oferta.
- La señal: tu tasa de entrevistas sobre candidaturas. Te dice si tus productos funcionan.
- El termómetro: respuestas, visitas al perfil, contestaciones a tus mensajes. Se mueven antes que lo demás.
La revisión de los viernes también es un control emocional. Ves el trabajo hecho en una hoja, aunque la semana no haya traído buenas noticias.
Cuando duele
Buscar trabajo duele. A veces mucho. El rechazo, el silencio después de una buena entrevista, la edad que pesa en los dos extremos: a quien empieza le cuesta la primera oportunidad y a quien pasa de los 55 se le cierran puertas. No vamos a decirte lo contrario.
Lo que sí podemos decirte es dónde mirar. Un rechazo es un dato del funnel. Te dice en qué fase estás cayendo, y eso se puede trabajar.
Enrique: Cuando vas mal, te metes en la cueva. Y la salida de la cueva está en la entrada: hay que moverse, aunque sea poco. Empieza por algo pequeño y físico. Una llamada. Un paseo antes de escribir el siguiente mensaje. No hace falta salir de golpe, basta con dar el primer paso hacia fuera.
Javi: He visto a personas machacarse con un dato que en realidad era un avance. Alguien pasa meses sin moverse, envía tres propuestas en quince días y le dicen tres veces que no. Su lectura: "debería haber mandado cincuenta". La pregunta correcta es otra: si en quince días has pasado de cero a tres, ¿no has empezado a moverte? Ese es el dato que importa.
Tu plan para esta semana
Haz esto antes del viernes y sabrás que has empezado bien:
- Has decidido dónde quieres vivir y qué rol buscas, en una frase.
- Tienes tu Excel con los meses que aguantas y tu salario mínimo.
- Tu CV está adaptado a ese rol, con un logro con cifra por experiencia.
- Tienes una lista de 20 empresas objetivo con una persona dentro de cada una.
- Has enviado tus primeras candidaturas y has pedido tus primeros dos cafés.
- Tienes la hoja de los viernes creada, aunque esté casi vacía.
Hecho cuando puedes decir, con una cifra, en qué fase de tu funnel estás cayendo.
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Para cerrar, una pregunta
Enrique: Antes de mandar la próxima candidatura, pregúntate qué te impide hacerlo como sabes que deberías. No hace falta que contestes ahora. Solo que te lo preguntes.
Este artículo resume la Parte I de Recalculando ruta, el libro en el que Enrique Taub y Javi Platón cuentan cómo gestionar la carrera profesional con método, con las plantillas de cada capítulo. La edición 0 sale el 19 de diciembre y tiene 300 ejemplares. Si te ha servido, puedes reservar el tuyo en la precompra.
